sábado, 2 de octubre de 2010

Estamos de estreno

No entiendo por qué me da tanta emoción y excitación el haberme comprado 5 pilchas. Apenas llegué a casa -bolsas en mano- pensé en hacer un post sobre todo lo que me había comprado, fotito incluida, para intentar transmitir toda la emoción que irradiaba mi ser. Me puse a pensar -de verdad- bastante seriamente el asunto y hasta llegó a darme bronca. Me sentí una boluda, ¿acaso mi felicidad depende de la ropa que me compro? No intento hacerme la profunda, pero este pico de superficialidad de hoy fue jodido eh. Tendrían que haberme visto, creo que los ojitos me brillaban como los de los dibujitos animados. Además iba caminando 10 cm. por encima del nivel de la vereda, levitaba en una nube de pedo.

3 comentarios:

Pablo dijo...

Yo no puedo parar de comprarme camisas. :S

sofía dijo...

Qué fantástico invento las camisas, son una de las prendas que más me gustan (tanto en mujeres como hombres). El problema es que mi diminuto tamaño la mayoría de las veces imposibilita que me queden bien, siempre me sobra tela por todos lados jaja.
Un saludo!

Maga. dijo...

Yo soy feliz cuando me compro ropa. En realidad, soy feliz cuando me compro cualquier cosa que me gusta. Si fuera por mí, haría un post con los vestidos y los zapatos que me compré en la feria a un precio muy muy barato, del imán para heladera (!?) con una pintura de Schiele e incluso de mi plantita de frutillas. ¡Soy una consumista asquerosa, pero comprar me hace feliz!