lunes, 4 de julio de 2011

Inutilidad a la enésima potencia

Sábado de la semana pasada. Chinese Girl nos invitó a su casa a merendar y chismosear como de costumbre. Le dije que luego de pasar por la panadería y comprarle las galletitas de limón que tanto le gustan iba a su casa. Me pidió que, también, compre una torta Exquisita; Y acepté porque al lado de la panadería hay un pequeño supermercado.
Una vez habiendo llegado a la panadería observé que estaba llena de gente. Y sí, sólo a mí se me ocurre ir a una panadería a las cuatro de la tarde de un sábado, congratúlenme. Opté por entrar al supermercadito, que estaba vació, y así hacer tiempo hasta que la gente de la panadería fuese atendida.
En la misma entrada del lugar había una torre de Exquisitas; Agarré una y me puse en la cola. Había dos cajas con dos personas igualmente de inútiles atendiendo, por lo que intenté resignar a mi ser y que fuese lo que dios quisiera. No había terminado de mentalizarme cuando vi que un carrito me esquivaba con poca habilidad e intentaba ponerse adelante mío. Ya preparada para montar en cólera, me di vuelta raudamente. Era un infante de aproximadamente cinco años el que manejaba, así que tuve que mantener las formas. "Disculpame, pero estoy yo acá" le dije dulcemente. "Bueno", me respondió. Y siguió metiéndose al grito de "¡abuela, abuela, por acá!"
A ver, la recalcada concha de tu madre. Está perfecto que tengas cinco años y puedas llegar a no comprender ciertas cosas de las que se te dicen; Pero creo que todo imbécil de tu edad entiende la norma social de no colarse cuando hay alguien adelante, ¡mal aprendido!
Tenía la opción de agarrarlo de la oreja y arrastrarlo hasta el lugar que le correspondía, o decirle a la abuela que se haga cargo de la situación. Como podía llegar a ligarme un carterazo de la vieja, opté por la segunda. La abuela le dijo al demonio que retrocediera y pude irme feliz con mi exquisita. Pero acá no termina todo.

5 comentarios:

Pablo dijo...

Hay que salir en estado Zen a la calle, sino se te despierta el asesino en serie que tenes adentro! jajajaja!

Beso

gastmun dijo...

Esto es simple, topetazo disimulado al niño, el cual llora, es retirado por la abuela y usted queda sin culpa, incluso se lo culpa al chico por andar jodiendo. Fuera de esto lo que queda es aguantarse a la gente que lleva menores a realizar compras y que los dejan hacer lo que se les canta(como practicar su caminata en medio de las colas de caja en un supermercado, lo he visto). Abrazo resignado.

Tom dijo...

era un pednejito, tampoco para tener tanto odio!

sofía dijo...

Pablo: Debería practicar yoga o algo así, voy a ponerme fuentecitas de feng shui por toda la casa jajajaj.

gastmundo: ¡Jajajaja me hiciste reír! Veré si algún día tengo la oportunidad de hacerlo.

Tom: Es que ya estaba mal predispuesta para la vida. Además los infantes no me caen muy bien luego de pasados los cinco años.

Pol Martin dijo...

Como que no termina?, dejame con la intriga dale, sabes como lo pateo al pendejo ese, y de paso la puteo a la vieja, no tiene la culpa perooooooo, igual.