lunes, 4 de abril de 2011

La parte no buena del viernes


Los viernes curso en la facultad de 20 a 22 hs. Como la profesora tenía problemas personales, solamente tuvimos una hora de clase; Nos dejó marchar a eso de las nueve y diez. Aproximadamente a las nueve menos veinte empezaron a caer rayos y unos minutos después comenzó a llover. ¡Qué grato fue descubrir que también estaba granizando cuando pequeñas piedras empezaron a entrar por la ventana del aula!
A todo esto, mi vestimenta no indicaba positividad alguna frente al temporal: tenía short y sandalias. Maldije internamente y puse la mejor voluntad para llegar a casa sin que me de un ataque urticarioso.
A la hora de salida fui con una de mis compañeras a tomar el colectivo que me depositaría a dos cuadras de mi casa. Por suerte el cielo ya no estaba cayéndose, pero los efectos de la maldita lluvia no se hicieron esperar. En el trayecto de la universidad a la parada -que consta de dos cuadras y media- empecé a sentir  las consecuencias lluvieriles.
Antes que nada, opté por caminar espásticamente para no patinarme; Pero lo feo empezó cuando a la cuadra y media pisé un charquito con mi pie izquierdo, el cual se sumergió y ensució con agua sucia y mugres varias. Me detuve a observar lo que había pasado y proseguí mi macha al solemne grito de la concha de la lora. Media cuadra después, mientras esquivaba personas y colectivos en la vereda en construcción, me pasó la peor. En la esquina nos apuramos porque mi compañera había visto que su colectivo había llegado, pero no pudimos cruzar porque venían vehículos por todos lados. Caminando de acá para allá para ver si podíamos hacer una no recomendable maniobra para poder llegar, tuve tanta mala suerte que metí el pie derecho de lleno en un barro que ya no era barro. Era fango, lodo. Consistencia diarréica. Profiriendo insultos a todos los genitales de las integrantes de mi familia fui y me subí al colectivo. 
Examiné el tema y observé que había hundido 2 cm de mi pie en ese barro asqueroso, y que me había quedado una capa de eso entre mi pie y la sandalia.
Cuando llegué a casa me di cuenta de lo difícil que era caminar con eso, se me patinaba el pie para todos lados. Rengueando como una estúpida finalmente pude hacerlo, pero para coronar mi mala suerte de viernes por la noche, a media cuadra de mi casa escuché un ¡TIC! de algo quebrándose, y una bellota cayendo en el centro de mi cráneo a 123 km/h.

8 comentarios:

Axolotl dijo...

Mirale el lado positivo, por lo menos no tuviste que preocuparte por un buen rato con el tema de pisar una baldosa floja.

Yo quiero vivir donde haya bellotas.

Si al día de hoy no estás resfriada, tenés el sistema inmunológico intacto.

Pisar barro en patas es un placer, siempre y cuando sea queriendo, en barro limpio (¿?) y sin consistencia diarreica.

Pablo dijo...

Una vez que uno se moja hay que relajarse y sacarse la histeria para no mojarse... ya ta!

Si la cosa fue sólo lluvia no fue tan terrible, peor es mojarse SOLO debajo de ciertas zonas en las que parece que uno se meo encima! jajajajaja!

Beso

J dijo...

Estaba almorzando como siempre repasando los blogs... y me atraganté con un pedazo de milanesa. Sin duda los adjetivos que usas son los mas geniales que alguna vez leí. Segui despotricando contra el mundo que yo soy feliz jajaja

gastmun dijo...

Me uno a tu reacción, yo puteo, me enojo, puteo un poco mas, me acuerdo de todos los familiares de los que deberian haber hecho lo posible para que no quedaran charcos similares a una laguna cada vez que caen dos gotas y finalmente llego a casa y me limpio. Es lo mas sano para mi cabeza(siempre fui complicado, incluido mi nombre)

sofía dijo...

Axolotl: Depende de dónde lo mires. Si considerás que no tuve que preocuparme por no pisar una baldosa siendo que METI EL PIE EN UN CHARCO no está tan bueno.
Las bellotas tampoco están buenas.
No sé si lo tengo intacto, pero por suerte no me resfrié, ¿debo sentirme afortunada?
Y pisar barro en patas y que se me escurran los choricitos de mugre por los deditos no me gusta tanto tampoco.

Pablo: Jajajajaja tenés mucha razón pablo!
Aunque creo que mojarse no está bueno un viernes a la noche volviendo de la facultad. En otros momentos sí lo acepto.

J: Qué bueno que mis lectores se atraganten con comida. Creo que causo una buena impresión en la gente.

Gastmun: VAMO' CARAJOH, al fin uno que adhiere. Se me escurren los dedos y pongo gastmundo.

L u l u dijo...

che sos una idola. me siento reflejada en muchas de tus reacciones jajaj

L u l u dijo...

yo tambien soy de putear mucho cuando algo no me gusta y me pongo de la nuca con muchas cosas

sofía dijo...

Lulu: Jajaja gracias! Debería haber más gente que putee para que seamos una sociedad más descargada.