jueves, 6 de enero de 2011

Nuevas aventuras: Avellaneda parte 1

Como ya había dicho, durante todo el año 2010 planeé junto a mis amigas ir a la calle Avellaneda, más nunca lo hicimos realidad, hasta el día de ayer.

Sun, Zanahoria y yo tomamos el tren aproximadamente a las 10, debido a que Sun demoró media hora en llegar. Es moneda corriente, una vez organizado un plan, la hora de salida real es media hora luego de la hora inicialmente acordada. Llovían soretes de punta, pero nosotras igual estábamos contentas. Una estación más adelante se nos unió Brizna, y de ahí fuimos hasta floresta rumbo a una fábrica de gorros -en la cual Zanahoria debía dejar un cheque por encargo de su madre.
Antes de llegar hicimos parada en un supermercado chino para comprar toallitas femeninas, porque -según Brizna- le estaba por venir, cosa que no sucedió. Un paquete de toallitas y 3 picodulces después, fuimos a lo que nos concernía.
Ya estando en la fábrica y habiendo entregado el cheque, preguntamos si podíamos pasar al baño porque literalmente nos explotaba la vejiga. El ambiente era un poco serio y formal, y para colmo había una pared que nos impedía ver a la gente que atendió a Zanahoria. Ella, con un poco de vergüenza, nos hizo el favor de preguntar. No tuvieron problema en decir que sí.
Mientras esperábamos, se empezó a escuchar un ruido como a batidora. La mujer que estaba ahí le susurró a Zanahoria "No le cuentes a tu mamá que estamos haciendo esto, pasa que la máquina es nueva y la queríamos probar". Señores, estaban haciendo FIDEOS. Rumbo al baño pude apreciar que la máquina era similar al tamaño de un microondas chico, y que había un paquete de harina sobre el escritorio.
Habiendo descargado nuestros líquidos, ahora sí tomamos rumbo a la ropa más barata de todo Buenos Aires...

3 comentarios:

Tom dijo...

Tus pies deben ser hermosos!

Peperina dijo...

Fideos?? Posta??

Yo vi la publicidad en TV COMPRAS, pero jamás pensé que era un artefacto vendible.

Todos los días me sorprendo de algo nuevo.

Tres bufones muertos dijo...

Yo también vi la publicidad de TV COMPRAS pero pensé que solo era un mensaje satánico para alistarnos en el ejercito.