jueves, 14 de octubre de 2010

Culinarios

Zanahoria:
*che yo quería que Chinese Girl me haga una trenza cocidaa.

Sofía:
*cosida.
*cocida es en el horno.






 Estoy de mal humor y la humanidad merece mi odio. No me banco mi propio ser, es la ñaña

miércoles, 13 de octubre de 2010

Hoy estoy hecha una seda

Así que les canto un poquito:


me saco un moco lo estiro poco a poco
lo redondeo y lo miro con deseo
yo me lo como, y el sabe como a moco
me saco otro y vuelvo a empezar

martes, 12 de octubre de 2010

Perspicaz en demasía

Soy de esas personas que cuando hay que seguirle la corriente a alguien, no se dan cuenta y empiezan a decir todo lo contrario a viva voz.
Me han hecho gestos con la cabeza y/o manos, miradas cómplices, pellizcos, hasta han llegado a patearme y yo no me he dado cuenta de que tenía que seguir la corriente de lo que se decía; Es más, pregunté a los gritos ¿PODRÍAS DEJAR DE PATEARME?
Y nada, eso.

lunes, 11 de octubre de 2010

YA

Estoy re manija con irme de vacaciones; No aguanto más. Necesito playa, sol, mar, comer galletitas con arena, chicos lindos mostrando abdominales por doquier!
Exijo que termine el año.

domingo, 10 de octubre de 2010

Sucesitos dominicales III - edición especial

Sun, Zanahora, Chinese Girl, Escarbadiente y yo estábamos en el primer vagón del tren Sarmiento rumbo a Once hoy a las 16.30 hs (aproximadamente).
A la altura de Flores, el tren frenó de repente. Chinese Girl no estaba agarrada de nada y cayó sobre mí; Y Zanahoria -que estaba sentada- abrió los ojos de una forma impresionante, con cara de susto. En el momento no me pareció tan brusco, pensé que el tren estaba haciendo su parada habitual en alguna estación y que como yo venía completamente distraída, la frenada me había parecido muy fuerte.
Unos minutos después Zanahoria preguntó "¿No habrán pisado a alguien?". Yo dije que no podía ser, que capaz estaba un poco demorado, como siempre pasa; Jamás se me hubiera pasado eso por la cabeza. Todos estábamos un poco curiosos, y algunos hasta se empezaron a poner un poco nerviosos- Muchos quisieron abrir las puertas y ventanas y tirarse porque el tren estaba tardando mucho. Más o menos 10 minutos después de la frenada un hombre vino a avisar que habían atropellado a un chico. No sé si a todo el mundo le pasó, pero yo la verdad no lo puedo creer. Repito, jamás se me hubiese cruzado tal cosa por la cabeza. No sé qué cosa hicieron con una palanca -que hizo un ruido terrible- y ahí se abrieron del todo las puertas y la gente empezó a bajar.
La cuestión es que, obviamente, tuvimos que bajar del tren. Dudé, pero como todos lo estaban haciendo propuse que también nos vayamos; Estábamos más o menos a una cuadra y media de la estación, así que no iba a ser mucho drama. Tomé coraje y me asomé por la puerta. ¡Horror al descubrir que del piso del vagón al suelo había casi dos metros para saltar! No es que sea poco habilidosa con mi cuerpo y no pueda saltar ni un charquito, es que desde ahí arriba se veída jodido el panorama. Pero... 

¡Oh Jebús! Se presentó ante mí un ser completamente benévolo y angelical. Bah, no sé si tanto, pero lo que sí es verdad es que tenía unos divinos ojos, de color entre celeste y aguamarina (y una cara armoniosa que acompañaba dicho lindor de ojos). Tal espécimen me ofreció su mano para ayudarme a bajar, y creo que no dudé ni una milésima de segundo en aceptarla. En el trayecto del vagón al suelo sentí que levitaba, ¡oh bello individuo poseedor de una extraordinaria fuerza! Cuando llegué al suelo me explicó que habían agarrado a un pibe que venía escuchando música y quiso cruzar por el paso a nivel; Que debería estar "metido bien al fondo". Qué espanto. Pero qué lindo era.
Y nada, se fue caminando.

Así que hago un llamado a la solidaridad. Si vos, chico de ojos increíbles, remera color rojo desteñido y bermudas color caqui, (o alguien que sepa quién es), llega a este blog y lee esto, sepa que soy la chiquitita de remera larga tipo vestidito color coral, medias y borcegos negros. Contactarse conmigo a la brevedad.

sábado, 9 de octubre de 2010

La calor

Ya está empezando a llegar el calor primaveral. Y con él las alergias, el deber depilarse, tener que mostrar las -en exceso- blancas piernas, el olor a chivo, los mosquitos, las cucarachas, las moscas, el olor a persona en el transporte público, la raya del culo de los hombres dedicados a la construcción, la gente pegajosa, las sandalias (y por ende los pies que son desagradables en un 90%), los hombres en musculosa a los que se les asoman los pelos de las axilas, usar mucho mucho desodorante, las ampollas que te sacan los zapatos de verano, la gente mayor paseando a sus perros a las 7 a.m. (!)
Además, tener que poner media pila para dejar de morfar, otra media pila para salir a caminar/correr/gimnasio/whatever, deprimirse porque el guardarropas de verano que poseemos es horrible (y quizás no nos entra), amanece más temprano y es por demás factible que te vean la cara de demacrada de las 6 a.m., vestirse ligerito porque hace mucho calor de día pero cuando baja el sol cagarse de frío, la felicidad por los días lindos que hay, la bronca de no poder disfrutarlos tirado en una plaza tomando mate y comiendo torta, planear las putas vacaciones intentando gastar menos de lo mínimo indispensable; Y podría seguir así todo el día.
Igual, la primavera me encanta eh. Es mi estación preferida.

viernes, 8 de octubre de 2010

Elastic Girl reloaded

De más está decir que me duele hasta el lugar más recóndito de mi ser. Les dejo un par de joyitas de mi primer tarde gimnástica:

- Fui con calzas largas, zapatillas deportivas y una remera más o menos ajustada porque me recomendaron que me vista aceptable. Apenas puse un pie en el gimnasio y noté que estaban todas iguales, un coro de voces imaginarias empezó a cantar en mi cabeza "sos una pelotuda a cuerda, quién carajo te manda a hacer caso".

- Una hora de aparatos y luego una clase de localizada es lo peor que te puede suceder. (Recomendación fallida II)

- No pegaba pie con bola, esos pasitos de mierda que hacen onda coreografía no me salían. Hoy charlando con mis amigas, me lo confirmaron.

- Al final de la clase había que guardar los steps. Esperé a que todas las loquitas enfermas guarden los suyos para después ir yo, no me parece nada copante que me atropellen. Cuando fue mi turno ya había una pila de 2 m. de steps, se me complicaba un poco con el tema de la altura, y como no podía ser de otra manera, tiré todo. Iuju!





By the way, quiero compartir con los que pasen por acá lo que escribió Sebastián en su blog Archivos Literarios el día jueves. Me pareció por demás interesante.