Estaba todo bien. Nos veíamos, nos chateábamos, nos mensajeábamos. Realmente yo estaba muy cómoda y muy contenta con él. A la hora de entrablar una relación con alguien, lo que menos suele importarme es su aspecto físico. Y cuando digo que no me importa, I really mean it (¡si tan sólo pudieran ver lo que era mi ex novio!); Por lo que estaba contentísima con Federico. Además de caerme realmente bien y poseer esas actitudes y detalles que hacen que enloquezca de amor, era demasiado bonito. Lo que se diría un combo.
A estas alturas yo ya me sentía Madonna, Britney y Lady Gaga juntas (?), "estaba en mi salsa" como diría Zanahoria. Hasta que tuvimos la primer pelea.
Estábamos hablando vía msn, y -no recuerdo cómo ni por qué- le dije que al final terminaba siendo igual a todos los demás. No era una charla seria ni nada que se le pareciese, un ejemplo de las tonteces que estábamos hablando sería "me gusta usar remera en vez de camiseta", a lo que yo le respondí "sos igual a todos", sí, a ese nivel de idiotez. Parece ser que se lo tomó demasiado en serio, porque se desconectó (mejor dicho, me bloqueó, ¡COME ON! ¿15 años tenemos?).
Por mi parte, yo no entendía nada. Le mandé un mensaje preguntando qué pasaba, si se le había caído la conexión o qué. Me respondió algo que me dio a entender que estaba enojado por lo que dije, que después hablábamos. Yo no lo podía creer, ¿qué carajo le pasaba al estúpido? Como buena rompebolas que soy, lo llamé; Es imposible que alguien me deje sin una respuesta satisfactoria a lo que estoy preguntando, y esa no iba a ser la excepción. Tu, tu, tu, tu, tu. Te has conectado con la casilla de mensajes de...
¿Perdón? Me retracto, no tenemos 15, tenemos 12 años. Para este momento yo ya estaba flasheando que me había mandado una bien jodida, no entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando. Lo llamé de nuevo, y me atendió; Me dijo que no había llegado a atender antes (hagamos de cuenta que ese chamuyo no lo escuché). Le pregunté qué carajo le pasaba, que por qué hacía esas pelotudeces; Resumiendo, me dijo que le había caído muy mal que le diga que era igual a todos los demás, porque él intentaba "no ser como todos los demás forros que habían dando vueltas" y no iba a aceptar que yo le diga algo así. Bueno ok, acá tenemos un serio problema que no supe ver en su momento, queridito ya te saqué un pase libre para el Borda. Besos.
Al final lo terminé resolviendo de la manera más rápida y efectiva, le pedí perdón. Juro que yo me había puesto mal en serio, me puso mal que él se haya puesto tan mal; además del psicopateo que me hizo para que yo me sienta como una real sorete.
Le pedí que la próxima vez que algo de cayera mal, que me lo haga saber para ver cómo se solucionaba, que desconectándose misteriosamente yo no iba a darme cuenta porque no tenía la bola de cristal que permite ver todo. A eso, me respondió que no me preocupara si él se borraba de repente, que eran mambos de él, que no me hiciera la cabeza porque seguro estaba todo bien. A medida que lo escribo voy pensando "¿no te dabas cuenta en lo que te estabas metiendo soretita?". La verdad que analizando todo esto me estoy dando cuenta que soy un real pelotuda *suena canción de boluda total de fondo*
Pasado esto, todo bien de vuelta; Más no por mucho tiempo. Dos semanas después vino la segunda pelea.
domingo, 31 de octubre de 2010
sábado, 30 de octubre de 2010
Federico II
Después de esa primera charla, chatear con Federico empezó a ser un hábito y casi diría una necesidad; Me entretenía, era un cable a tierra. No miento cuando digo que hablábamos -como mínimo- dos horas diarias.
Unos días después, me dejó un mensaje que decía que iba a ir a un lugar demasiado aburrido, que le parecería muy agradable si deseaba entretenerlo, y más abajo estaba escrito su número de celular. Obviamente no dudé en mandarle un mensaje; Y así se nos hizo costumbre también mensajearnos cuando no podíamos estar en la computadora.
No recuerdo cómo, pero unas semanas después decidimos que nos teníamos que ver; Así que nos citamos en un café que nos quedaba como un punto medio a los dos. Como no podía ser de otra manera, yo llegué antes. Creo que soy la persona más puntual que conozco.
Tenía miedo de no reconocerlo, solamente lo había visto por fotos. Como todos sabemos, las fotos mienten. Enorme sorpresa me llevé cuando lo vi y, además de darme cuenta que era él, noté que era muchísimo más lindo en persona. Sinceramente pensaba esto no me puede estar sucediendo. Entramos al lugar y nos pedimos algo para comer y tomar; Un poco nerviosos, un poco incómodos. Recuerdo que en un momento lo llamaron por teléfono, era un amigo. Cuando alguien habla por teléfono, suelo mirarlo fijo e intento ver cómo es la persona en realidad, sus gestos, todo; Me da la sensación de que en esos momentos muestran realmente cómo son. Naturalmente, él no fue la excepción. ¡Qué lindo era! A cada momento le iba encontrando más y más detalles que, sinceramente, me estaban volviendo loca. Cortó y yo me quedé colgadísima mirándolo, hasta que me di cuenta y miré por la ventana para disimular. Tiempo más tarde le confesé lo que acabo de contar, y me dijo que nunca se dio cuenta.
Soy una persona que tiene la cualidad de crear un ambiente agradable, las personas no se sienten incómodas cuando están conmigo; Pero con Federico fue distinto. Nunca entendí el por qué. En esa primera charla supuse que era obvio que no iba a soltarse, por eso no me importó demasiado. Cinco horas estuvimos metidos ahí adentro hablando de la vida, desde las cinco de la tarde hasta las diez de la noche (que era la hora en que el bar cerraba).
Dos días después decidimos juntarnos de nuevo, y después de una tarde entera juntos, nos dimos nuestro primer beso. El día del Bicentenario fue, 25 de Mayo de 2010. Qué fechas de mierda las que tengo con Federico, nunca me las voy a poder olvidar.
De ahí en adelante empezamos a vernos más seguido, y le fui tomando mucho cariño. Más del debido.
Él acababa de salir de una relación muy difícil, y yo... yo estaba desesperada por querer a alguien. Estuve mal en dar lugar a que me pasaran cosas con él, pero no lo podía evitar (y tampoco quería). No sé por qué Federico fue tan especial en mi vida, casi no llegué a conocerlo, no me dejó conocerlo.
Aproximadamente tres veces por semana nos juntábamos a merendar en un café, a charlar en mi casa, o a comer facturas y cindor en la plaza. Eran los tiempos que teníamos libres en común, y los aprovechábamos al máximo, realmente lo pasaba muy bien, creo que ambos nos divertíamos mucho. No entiendo por qué, pero le costaba acercarse a mí. Me refiero a que si alguien nos hubiera visto sentados en una plaza, hubiera pensado que éramos amigos en vez de "pareja". La cercanía física entre los dos no existía mucho, y eso sinceramente no me gustaba nada y me ponía incómoda. No insinúo que teníamos que estar pegados como dos adolescentes en celo, lo que pasaba es que este muchacho ya se iba para el otro extremo.
Unos días después, me dejó un mensaje que decía que iba a ir a un lugar demasiado aburrido, que le parecería muy agradable si deseaba entretenerlo, y más abajo estaba escrito su número de celular. Obviamente no dudé en mandarle un mensaje; Y así se nos hizo costumbre también mensajearnos cuando no podíamos estar en la computadora.
No recuerdo cómo, pero unas semanas después decidimos que nos teníamos que ver; Así que nos citamos en un café que nos quedaba como un punto medio a los dos. Como no podía ser de otra manera, yo llegué antes. Creo que soy la persona más puntual que conozco.
Tenía miedo de no reconocerlo, solamente lo había visto por fotos. Como todos sabemos, las fotos mienten. Enorme sorpresa me llevé cuando lo vi y, además de darme cuenta que era él, noté que era muchísimo más lindo en persona. Sinceramente pensaba esto no me puede estar sucediendo. Entramos al lugar y nos pedimos algo para comer y tomar; Un poco nerviosos, un poco incómodos. Recuerdo que en un momento lo llamaron por teléfono, era un amigo. Cuando alguien habla por teléfono, suelo mirarlo fijo e intento ver cómo es la persona en realidad, sus gestos, todo; Me da la sensación de que en esos momentos muestran realmente cómo son. Naturalmente, él no fue la excepción. ¡Qué lindo era! A cada momento le iba encontrando más y más detalles que, sinceramente, me estaban volviendo loca. Cortó y yo me quedé colgadísima mirándolo, hasta que me di cuenta y miré por la ventana para disimular. Tiempo más tarde le confesé lo que acabo de contar, y me dijo que nunca se dio cuenta.
Soy una persona que tiene la cualidad de crear un ambiente agradable, las personas no se sienten incómodas cuando están conmigo; Pero con Federico fue distinto. Nunca entendí el por qué. En esa primera charla supuse que era obvio que no iba a soltarse, por eso no me importó demasiado. Cinco horas estuvimos metidos ahí adentro hablando de la vida, desde las cinco de la tarde hasta las diez de la noche (que era la hora en que el bar cerraba).
Dos días después decidimos juntarnos de nuevo, y después de una tarde entera juntos, nos dimos nuestro primer beso. El día del Bicentenario fue, 25 de Mayo de 2010. Qué fechas de mierda las que tengo con Federico, nunca me las voy a poder olvidar.
De ahí en adelante empezamos a vernos más seguido, y le fui tomando mucho cariño. Más del debido.
Él acababa de salir de una relación muy difícil, y yo... yo estaba desesperada por querer a alguien. Estuve mal en dar lugar a que me pasaran cosas con él, pero no lo podía evitar (y tampoco quería). No sé por qué Federico fue tan especial en mi vida, casi no llegué a conocerlo, no me dejó conocerlo.
Aproximadamente tres veces por semana nos juntábamos a merendar en un café, a charlar en mi casa, o a comer facturas y cindor en la plaza. Eran los tiempos que teníamos libres en común, y los aprovechábamos al máximo, realmente lo pasaba muy bien, creo que ambos nos divertíamos mucho. No entiendo por qué, pero le costaba acercarse a mí. Me refiero a que si alguien nos hubiera visto sentados en una plaza, hubiera pensado que éramos amigos en vez de "pareja". La cercanía física entre los dos no existía mucho, y eso sinceramente no me gustaba nada y me ponía incómoda. No insinúo que teníamos que estar pegados como dos adolescentes en celo, lo que pasaba es que este muchacho ya se iba para el otro extremo.
viernes, 29 de octubre de 2010
Federico I
Odio cruzármelo en el tren. ¡Odio cruzármelo en el tren!
No puedo entender cómo antes nunca en mi vida me lo crucé, y ahora sí.
Muchos dirán que a Federico lo conocí por casualidad. Yo diría que lo conocí a la fuerza; Lo obligué a conocernos.
A mediados de Mayo de este año, de casualidad pispeé mi lista de msn y me di cuenta que tenía 5 personas cuyo nick era "Juan". Había uno que no sabía quién era, por lo que ingresé su nombre en el buscador de facebook. Maravillosa herramienta a la hora de ser un stalker. Resultó ser un chico que conozco de vista hace muchos años pero con el cual nunca tuve contacto. Solicitud de amistad enviada y aceptada, perfil explorado, nada interesante encontrado. Ah no, nada interesante no.
Mi atención fue captada por algo en particular: una fémina le firmó el muro a este chico, y Federico comentó en dicha firma que le gustaba el nombre de la chica. No me pregunten por qué hice click en el nombre de Federico, porque no lo sé. Creo que el que me guste muchísimo ese nombre no es motivo suficiente. No tengo idea. Solamente sé que hice click, y encontré un perfil que solamente dejaba ver sus fotos de perfil. ¡Y qué fotos!
Creo que hacía mucho tiempo que no veía en alguien esos rasgos particulares que me atraen tanto en un hombre. Federico es un combo de muchos aspectos físicos (y psicológicos, pero en ese momento no lo sabía) que me agradan en demasía. Así que no dudé en enviarle a él también una solicitud de amistad.
Verán, jamás en mi vida tuve en una red social a alguien que no conociese (y/o no me interesara tener); Me parece inservible estar "conectada" con alguien a quien no le incumbe mi vida personal. Pero con Federico rompí esa regla. Me auto-impuse la excusa de que todo el mundo tenía a personas totalmente desconocidas. ¿Por qué yo no me iba a permitir este pequeño desliz? Además esa acción iba a morir ahí, no pensaba entablar conversación o algo similar. Enviar solicitud.
Dos horas más tarde -en las últimas horas de un sábado- ya había sido aceptada. ¿Y ahora qué? ¿Hablarle, firmarle el muro? Claramente no. Quizás algún día le dijera algo, pero ese no iba a ser el día. Minutos más tarde me llegaba un "Federico posted on your wall". ¡¿Qué?! Increíble. ¿Nos conocemos?, me preguntó. La puta madre. ¿Qué carajo podía llegar a inventarle? Le tecleé lo que primero se me vino a la mente. Te conozco de algún lugar, pero juro que no puedo sacarte la ficha. Ay dios qué mala sos mintiendo bombona, esto no es lo tuyo. Me acabo de acordar que jamás utilizo el término "bombona", y nunca nadie más que Federico lo utilizó conmigo. Me encantaba que me diga bombona, me volvía loca. Es increíble cómo juega el subconsciente.
Luego de la peor mentira que podría haber dicho, ya nada más quedaba por hacer. Olvidate de un nuevo contacto por parte de él, lo mínimo que podía esperar era un eliminar de mis amigos en ese mismo instante.
Para mi sorpresa, al día siguiente -domingo- pispeé para ver si había ocurrido y no. Es más, Federico me había agregado al msn.
Me preguntó si ahora ya me había acordado de dónde lo conocía; Le dije que el hecho de que me agregara al msn no me iba a hacer acordar mágicamente. Tiempo más tarde me confesó que esa contestación lo irritó mucho, y que casi me manda a cagar. Esa primera charla duró aproximadamente 5 horas.
No puedo entender cómo antes nunca en mi vida me lo crucé, y ahora sí.
Muchos dirán que a Federico lo conocí por casualidad. Yo diría que lo conocí a la fuerza; Lo obligué a conocernos.
A mediados de Mayo de este año, de casualidad pispeé mi lista de msn y me di cuenta que tenía 5 personas cuyo nick era "Juan". Había uno que no sabía quién era, por lo que ingresé su nombre en el buscador de facebook. Maravillosa herramienta a la hora de ser un stalker. Resultó ser un chico que conozco de vista hace muchos años pero con el cual nunca tuve contacto. Solicitud de amistad enviada y aceptada, perfil explorado, nada interesante encontrado. Ah no, nada interesante no.
Mi atención fue captada por algo en particular: una fémina le firmó el muro a este chico, y Federico comentó en dicha firma que le gustaba el nombre de la chica. No me pregunten por qué hice click en el nombre de Federico, porque no lo sé. Creo que el que me guste muchísimo ese nombre no es motivo suficiente. No tengo idea. Solamente sé que hice click, y encontré un perfil que solamente dejaba ver sus fotos de perfil. ¡Y qué fotos!
Creo que hacía mucho tiempo que no veía en alguien esos rasgos particulares que me atraen tanto en un hombre. Federico es un combo de muchos aspectos físicos (y psicológicos, pero en ese momento no lo sabía) que me agradan en demasía. Así que no dudé en enviarle a él también una solicitud de amistad.
Verán, jamás en mi vida tuve en una red social a alguien que no conociese (y/o no me interesara tener); Me parece inservible estar "conectada" con alguien a quien no le incumbe mi vida personal. Pero con Federico rompí esa regla. Me auto-impuse la excusa de que todo el mundo tenía a personas totalmente desconocidas. ¿Por qué yo no me iba a permitir este pequeño desliz? Además esa acción iba a morir ahí, no pensaba entablar conversación o algo similar. Enviar solicitud.
Dos horas más tarde -en las últimas horas de un sábado- ya había sido aceptada. ¿Y ahora qué? ¿Hablarle, firmarle el muro? Claramente no. Quizás algún día le dijera algo, pero ese no iba a ser el día. Minutos más tarde me llegaba un "Federico posted on your wall". ¡¿Qué?! Increíble. ¿Nos conocemos?, me preguntó. La puta madre. ¿Qué carajo podía llegar a inventarle? Le tecleé lo que primero se me vino a la mente. Te conozco de algún lugar, pero juro que no puedo sacarte la ficha. Ay dios qué mala sos mintiendo bombona, esto no es lo tuyo. Me acabo de acordar que jamás utilizo el término "bombona", y nunca nadie más que Federico lo utilizó conmigo. Me encantaba que me diga bombona, me volvía loca. Es increíble cómo juega el subconsciente.
Luego de la peor mentira que podría haber dicho, ya nada más quedaba por hacer. Olvidate de un nuevo contacto por parte de él, lo mínimo que podía esperar era un eliminar de mis amigos en ese mismo instante.
Para mi sorpresa, al día siguiente -domingo- pispeé para ver si había ocurrido y no. Es más, Federico me había agregado al msn.
Me preguntó si ahora ya me había acordado de dónde lo conocía; Le dije que el hecho de que me agregara al msn no me iba a hacer acordar mágicamente. Tiempo más tarde me confesó que esa contestación lo irritó mucho, y que casi me manda a cagar. Esa primera charla duró aproximadamente 5 horas.
martes, 26 de octubre de 2010
No hagan esto en sus casas
bαsofiα ·• dice (20:36):
*más te vale que por lo menos estés bien marcado la próxima vez que te vea
-martin dice (20:36):
*no, estoy re fofo, bariloche me arruinó
bαsofiα ·• dice (20:36):
*bueno, METELE PILA
-martin dice (20:36):
*estaba marcado antes, jajaja
bαsofiα ·• dice (20:36):
*yo también estoy yendo al gim
*en un mes soy una modelito, olvidate
-martin dice (20:37):
*no pidas mucho, con lo que chupo no me marco un carajo
*si nos vamos aponer en pretenciosos, más vale qe te crezcan las tetas boluda
bαsofiα ·• dice (20:37):
*QUE SORETE QUE SOS
-martin dice (20:37):
*jajajaja era un chiste bebi
bαsofiα ·• dice (20:37):
*sabé que acabás de dar un golpe bajo
*muy
-martin dice (20:37):
*te voy a pagar las tetas, cuando seas más grande
bαsofiα ·• dice (20:37):
*la estás embarrando
-martin dice (20:38):
*♥
*me voy posta
bαsofiα ·• dice (20:38):
*me ofendí, anotalo
-martin dice (20:38):
*nos hablamos
*♥♥
bαsofiα ·• dice (20:38):
*patinate en la ducha.
-martin dice (20:38):
*♥
*más te vale que por lo menos estés bien marcado la próxima vez que te vea
-martin dice (20:36):
*no, estoy re fofo, bariloche me arruinó
bαsofiα ·• dice (20:36):
*bueno, METELE PILA
-martin dice (20:36):
*estaba marcado antes, jajaja
bαsofiα ·• dice (20:36):
*yo también estoy yendo al gim
*en un mes soy una modelito, olvidate
-martin dice (20:37):
*no pidas mucho, con lo que chupo no me marco un carajo
*si nos vamos aponer en pretenciosos, más vale qe te crezcan las tetas boluda
bαsofiα ·• dice (20:37):
*QUE SORETE QUE SOS
-martin dice (20:37):
*jajajaja era un chiste bebi
bαsofiα ·• dice (20:37):
*sabé que acabás de dar un golpe bajo
*muy
-martin dice (20:37):
*te voy a pagar las tetas, cuando seas más grande
bαsofiα ·• dice (20:37):
*la estás embarrando
-martin dice (20:38):
*♥
*me voy posta
bαsofiα ·• dice (20:38):
*me ofendí, anotalo
-martin dice (20:38):
*nos hablamos
*♥♥
bαsofiα ·• dice (20:38):
*patinate en la ducha.
-martin dice (20:38):
*♥
lunes, 25 de octubre de 2010
Qué paja
El sábado -no recuerdo si eran las once de la noche o las dos de la mañana- estaba en la computadora muy tranquila leyendo en silencio, cuando de repente se empezó a escuchar el ruido de un motor que no quería prenderse. Una, dos, tres veces. Durante aproximadamente 10 minutos estuvo alguien intentando arrancar un auto.
¡Llegué al punto de perder la paciencia y empezar a preocuparme por esa pobre alma que ahora carecía de un móvil para transportarse! En su lugar, me hubiera pueso a rodar por el suelo con brazos y piernas encogidos gritando ¡oh dios!, ¡oh dios!, ¡oh dios!
Después de unos 10 minutos interminables de ese ruido terrorífico, arrancó. Pegué un saltito en la silla y con los puñitos cerrados y expresión de triunfo dije ¡SÍ!
¡Llegué al punto de perder la paciencia y empezar a preocuparme por esa pobre alma que ahora carecía de un móvil para transportarse! En su lugar, me hubiera pueso a rodar por el suelo con brazos y piernas encogidos gritando ¡oh dios!, ¡oh dios!, ¡oh dios!
Después de unos 10 minutos interminables de ese ruido terrorífico, arrancó. Pegué un saltito en la silla y con los puñitos cerrados y expresión de triunfo dije ¡SÍ!
domingo, 24 de octubre de 2010
Sucesitos dominicales IV
Éramos Chinese Girl, Tetas y yo. Nos comimos media docena de sánguches de miga, 1/4 de pepas de membrillo, 1/4 de palmeritas y 1/4 de galletitas de naranja.
Ellas no daban más, pero yo agregué un bonus de frutillas mojadas en azúcar.
Ellas no daban más, pero yo agregué un bonus de frutillas mojadas en azúcar.
sábado, 23 de octubre de 2010
Anginas de viernes por la noche
Me encanta viajar en tren. Cada vez que lo hago, saco una buena anécdota.
La de esta semana corresponde al día viernes 22 de Octubre, a las 00.45 hs aproximadamente. Decidimos salir por capital, así que a las doce de la noche estábamos todas en la estación. A esa hora no pasa muy seguido el Sarmiento, por lo que tuvimos que esperar 45 minutos al aire libre. Anginas +1.
A 15 minutos de haber llegado algunas de las chicas dijeron de ir a un café que quedaba a dos cuadras, pero era fija que íbamos a terminar perdiendo el tren si nos íbamos, somos muy colgadas; Así que las obligué a todas a quedarse.
Cuando llegó el bendito tren (con 5 minutos de retraso, puto) no sé por qué no nos subimos. Los trenes que van hacia moreno, vienen por la izquierda, mientras que los que van a capital, por la derecha. Este vino por la izquierda pero en dirección a capital, y eso nos hizo dudar. En el último segundo decidimos subir, con tanta mala suerte de que se nos cerró la puerta en la cara. ¡No podía ser! Encima, el próximo tren pasaba a las dos y media de la mañana, no podíamos darnos el lujo de perder el que ya se encontraba ahí.
Milagrosamente, dos bondadosos muchachos -que luego me percaté eran muy bonitos- intentaron abrir las puertas, pero estaba un poco difícil la cosa. El tren a punto de arrancar, y todos haciendo fuerza para abrir esas puertas del ojete; Mientras yo me reía. Al final las pudieron hacer ceder un poco, por lo que pegamos un salto increíble hacia adentro del vagón. Todos nos miraban.
La de esta semana corresponde al día viernes 22 de Octubre, a las 00.45 hs aproximadamente. Decidimos salir por capital, así que a las doce de la noche estábamos todas en la estación. A esa hora no pasa muy seguido el Sarmiento, por lo que tuvimos que esperar 45 minutos al aire libre. Anginas +1.
A 15 minutos de haber llegado algunas de las chicas dijeron de ir a un café que quedaba a dos cuadras, pero era fija que íbamos a terminar perdiendo el tren si nos íbamos, somos muy colgadas; Así que las obligué a todas a quedarse.
Cuando llegó el bendito tren (con 5 minutos de retraso, puto) no sé por qué no nos subimos. Los trenes que van hacia moreno, vienen por la izquierda, mientras que los que van a capital, por la derecha. Este vino por la izquierda pero en dirección a capital, y eso nos hizo dudar. En el último segundo decidimos subir, con tanta mala suerte de que se nos cerró la puerta en la cara. ¡No podía ser! Encima, el próximo tren pasaba a las dos y media de la mañana, no podíamos darnos el lujo de perder el que ya se encontraba ahí.
Milagrosamente, dos bondadosos muchachos -que luego me percaté eran muy bonitos- intentaron abrir las puertas, pero estaba un poco difícil la cosa. El tren a punto de arrancar, y todos haciendo fuerza para abrir esas puertas del ojete; Mientras yo me reía. Al final las pudieron hacer ceder un poco, por lo que pegamos un salto increíble hacia adentro del vagón. Todos nos miraban.
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