No hay rango de edad ni status social, tampoco un vocabulario específico; Es más, diría que hay un amplio -amplísimo- espectro de vocablos que estos protohombres profieren con destinatario a las féminas que se cruzan en el camino. Para ejemplificar y dar a entender de lo que hablo, cito ejemplos que datan de tres meses atrás -que es cuando el calor se empezó a sentir- hasta el día de hoy:
"Con esa burra cruzo los andes"
"Mamita vos con esa zanja y yo sin botas"
"Mamasa con ese orto vení a cagar a casa"
"Qué colita nena"
"Qué piernas bebota"
"Ay reinita"
"¡Con ese culo debés cagar unos soretes!" (Wtf?!)
Y la lista sigue, y sigue, y sigue. De más está decir que los chiflidos, silbidos, revoleada de ojitos, miradas-que-pareciera-que-te-sacan-una-tomografía-computada, tiradas de besos, bocinazos y etc rebalsan de mi lista mental de "piropos" que recibo a lo largo del día.
Encima pareciera ser que mientras más caluroso y pesado está el día, más locos se vuelven ante la presencia de una fémina, ¡Pero será de dios che! Un poco de codura. ¿Cuál es la necesidad? Porque claramente todos entendemos que no van a recibir unos ojitos pestañeantes y una patadita al suelo y cachetes colorados en señal de me-da-vergüenza-pero-me-gusta ante tales sandeces que dicen.
Por último, debo decir que me dan vergüenza ajena. He llegado a recibir un bocinazo de un hombre que tenía en el asiento de atrás a un nene que no tenía más de tres años de edad; Eso no se hace. Si le hubieran visto la cara al infante, me miraba con la nariz pegada al vidrio con una cara de tal confusión que me dio una pena increíble.
Hombres del mundo, hagan el esfuerzo de cambiar el "cómo me gustaría que mi ñandú tome el agua de tu zanja" por al menos un "qué bonita sos" o similar. Los efectos serán beneficiosos.
Difúndase y archívese.
